miércoles, 23 de octubre de 2013

El alquimista (Ríase un poco)

Un alquimista estaba a punto de conseguir su anhelado oro junto a su ayudante

- ¡Páseme el mercurio!

- Listo

¡Pásame la sal!

- Aquí va

¡La salsa china!

Después de varias horas, la máquina descargo su contenido en la forma de un líquido negro pastoso y pegajoso que se desparramo por su cuerpo, el de su ayudante y todo su laboratorio. El hombre apreto sus puños y con una expresión de ira grito al cielo

¿¡Pero qué porquería es esta!!?

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