domingo, 11 de junio de 2017

Los nuevos reclutas de Skeletor (Ríase un poco)



Tras otro fracaso más ante He - man y los amos del universo, Skeletor distribuyo por toda Eternia anuncios de empleo para contratar más personal y reemplazar a los evil warriors que estaban presos o muertos.


Cuando expiro el tiempo del anuncio y se completo la lista, la hechicera Evil Lynn se la leyó en voz alta.


- Estos son los aplicantes jefe: Trashman, Swingman, Pinkman, Dirtyman, Idiotman, Crashman, Handyman, Bubbleman, Talkman, Walkman...


La mujer dejo de leer y le pregunto lo siguiente a su amo.


- Acaso piensa contratar a alguno de esos tipos?


El resignado Skeletor respondió.


-Bueno, tal vez.


-¿Y por qué?


-¿Que no te has dado cuenta , mi bella hechicera, que en Eternia existe una crisis de personal calificado?

 



viernes, 2 de junio de 2017

Los piratas ¿Héroes o villanos?



Y mientras el gigantesco calamar está engullendo con sus tentáculos al navío Perla Negra, un desesperado Will Turner, aferrándose como podía al bulto cargado de dinamita, le dice a su amada Elizabeth Swann que dispare la carga de mosquete. Ella vacila demasiado hasta que, en un abrir y cerrar de ojos, aparece Jack Sparrow - el mismo que en la escena anterior estaba abandonando a su tripulación, dando ejemplo de su gran valentía -, quien le arrebata amablemente el mosquete y de manera gallarda dispara; Will Turner y sus compañeros se zafan, justo a tiempo, para que la pelota metálica de en el blanco, causando una explosión que lastima los pegajosos tentáculos de la bestia. Sin embargo, la tripulación del perla negra sabe que no pueden cantar victoria; el espectral Davy Jones quiere el alma de Jack Sparrow y no se detendra ante nada hasta saldar la deuda que le debe por un favor que le hizo tantos años atrás; una especie de pacto diabólico que el gran bribón incumplio.


¿Recuerdan esa escena? Supongo que es imposible de olvidar; más de la mitad del mundo entero la vio, ya sea en el cine o en la comodidad de sus casas. Se trata de una de las clásicas pre clímax de "Piratas del Caribe 3: En el fin del mundo". Es precisamente esta saga de producciones las que le han dado nuevos aires a las películas de piratas, género que, hasta hace poco, estaba tan relegado al olvido como las clásicas western - Que tambien están disfrutando de un lento pero progresivo despertar - y que vuelven a poner en un pedestal de gloria a una figura controversial: la del pirata. Para ponerle un guinde a este bizarro pastel, los japoneses se inventaron el manga/anime "One Piece", donde otra vez los héroes son los piratas.






Pero esto no es nada nuevo, décadas atrás fueron actores como Errol Flynn y Burt Lancaster los que elevaron al pirata a un estatus prácticamente idílico e inmerecido: la del pirata héroe, una especie de Robin Hood naval que, además de ser un gran amante, le robaba a países ricos para repartir las migajas en sus países pobres, sin olvidar los actos de heroísmo, como el descrito allá arriba. Pero no fueron sus películas las que comenzaron a crear el mito: hace sólo un siglo atrás, los autores Robert Louis Stevenson y Emilio Salgari pusieron los primeros cimientos para construirlo, con sus inolvidables y entretenidas novelas, en donde los protagonistas siempre eran los piratas.








Sin embargo la realidad siempre ha sido otra, más allá de lo que Hollywood o la literatura nos han mostrado: desde tiempos inmemoriales, la figura del pirata, siempre controvertida y llena de extraños matices, era tan popular como temida. En la época de los antig@s grieg@s - Quizá desde hace mucho antes -, se sabe que los piratas no toman prisioneros, - a menos que fueras una persona rica o de origen noble, lo que te garantizaba que pidieran por ti un rescate- su codicia no conoce límites y tenían una y mil formas de matarte o torturarte - Aunque, al parecer, la favorita de ellos era obligarte a saltar al agua, fuera sobre un trampolín improvisado o no, con el fin de que te ahogaras o fueras devorad@ por tiburones -.








Entre los primeros registros de la piratería están los de los hititas y egipcios; eran descritos como los pueblos del mar. Su origen era desconocido - Se cree que provenían de Cerdeña o Córcega, dos islas que quedan al oeste de Italia - y vinieron en forma de aludes humanos hacia el medio oriente; aparentemente eran gente que emigraban de sus tierras forzados, tal vez, por cataclismos naturales o por alguna razón de fuerza mayor. Para colmo de males, eran guerreros feroces y muy buenos navegantes; destruyeron el reino hitita, se establecieron en parte del medio oriente - se cree que los peleset o filisteos bíblicos son sus descendientes - y causaron estragos en Egipto, pero fueron finalmente derrotados por este reino tras una cruenta batalla.







Pasamos a la época de las guerras greco persas, cuando eran los griegos los que hacían de piratas en los límites del imperio persa. Irónicamente, tras la victoria de las ciudades estado griegas sobre los persas, los papeles se invirtieron y eran los persas los que hacían de piratas en los territorios a lo largo del mar Egeo, otrora dominio suyo. Fue por esta razón que las ciudades estado griegas crearon la confederación de Delfos, para combatir aquella plaga que entorpecía la navegación y el comercio.





Y si tú creías que la brutalidad de la edad media era más que suficiente, también entre las crónicas de la época se describen a los vikingos y los magiares - Estos eran tropas de caballería ligera expertos arqueros a caballo y también buenos lanceros, lo que los convertía en piratas terrestres; los actuales húngaros son sus descendientes - ; ambos pueblos eran bien conocidos por sus excesos, devastaciones, saqueos, torturas y hasta trata de esclavos. No fue sino con el proceso de cristianización lenta pero progresiva, llevada a cabo tanto por los reinos de la Europa Occidental como del Imperio Romano de Oriente o Bizantino - Que tampoco escatimaron en gastar en incursiones militares al estilo de las cruzadas sobre los reinos paganos -, que estos pueblos bárbaros se dejaron de todas estas atrocidades para unirse al mundo supuestamente civilizado. Olvide que antes que ellos los sarracenos o piratas musulmanes, procedentes del Norte de África, asolaron las costas de Italia durante cuatro o cinco siglos.








También en las crónicas de China y Japón hay descripciones de actividad pirata, pero debido a que parecen escasas - Al menos las que nos llegaron a occidente a cuenta gotas nos hacen creer que fueron pocas - y difíciles de traducir, por tratarse de chino o japonés antiguo, que no puedo contar nada más.




Si nos damos cuenta, la piratería es tan vieja como la humanidad misma, al igual que el negocio de la prostitución. Pero la historia oficial considera la época de la colonización española del nuevo mundo como "la edad de oro de la piratería" y de ella nos vienen el mito o leyenda de "los piratas del caribe", que cuatro siglos después serían la inspiración de un parque temático de Disney y de la franquicia cinematográfica del mismo nombre.








Se cuenta que, en un principio, estos personajes no eran piratas, sino más bien forajidos de sus empobrecidos países, quienes vieron en el supuesto "nuevo mundo" una nueva oportunidad de comenzar de nuevo, lejos de sus autoridades locales y de las personas con las que tuvieran rencillas o cuentas pendientes. Con el tiempo aprendieron de los aborígenes arawak a cazar animales y ahumarlos en hogueras improvisadas - Muy probablemente, los arawak inventaron las primeras "barbacoas" -, por lo que recibieron el nombre de bucaneros, palabra francesa que significa algo así como "ahumadores de carne" - Pronto ese término se convirtio en otro de los tantos para referirse a los piratas -. Los bucaneros terminaron estableciéndose en la parte occidental de la isla La Española, lo que hoy es Haiti.




La convivencia entre los bucaneros y los colonos españoles se volvió muy turbulenta, pues los primeros no dejaban de ser personas de mal vivir por lo que, como una medida para resolver el problema, los españoles comenzaron a cazar a los animales con que se alimentaban y ganaban la vida, además de perseguirlos como proscritos, lo que dio origen a que los bucaneros se rebelaran y se convirtieran gradualmente en los conocidos "piratas del caribe".




"Los piratas del caribe" se convirtieron en el azote de la flota española, pero luego también de la británica, francesa y holandesa, cuando estos países quedaron en paz con España y dejaron de patrocinar sus actividades de pillaje. Fueron célebres los nombres de Francis Drake, Henry Morgan, Barbanegra, Calico Black, Mary Read, Anne Bonner - Porque entre los piratas también habían mujeres, homosexuales y hasta antiguos esclavos, un verdadero submundo que permitía a ciertos grupos vivir unos aires de libertad en esos tiempos tan puritanos - y Bartholomew Roberts, quizá mucho menos conocido, pero tal vez el más sanguinario de todos; más de cuatrocientos viajes de pillaje y destrucción lo justifican.




Y sin ir más lejos, hasta hace poco los piratas somalíes eran el azote en las aguas del océano Indíco, hasta que la OTAN tomo cartas en el asunto y envió sus buques de guerra para patrullar las costas cercanas al cuerno de África o escoltar embarcaciones civiles o de carga.





La piratería es una actividad tan normal como son el crimen, el asesinato, la violación, el chantaje, la extorsión y el secuestro; no en vano en lugar de barcos con cañones, ahora navegan por el ciberespacio, hackeando páginas web, distribuyendo películas antes de su estreno oficial, robando identidades e incluso los hay que roban secretos de estado y los venden como material informativo a los grandes medios de comunicación, algo totalmente ilegal, so pretexto de ser defensores del estado de derecho, pero luego se refugian en países totalitarios, donde sus líderes lo conocen todo de sus ciudadan@s y no escatiman esfuerzos en violar sus derechos humanos cuando lo consideran necesario. Estos últimos casos son los más patéticos y no diré sus nombres, para no ofender millones de sensibilidades y quedar como la persona mala que está en contra de estos Robin Hood modernos pero ¿Ustedes creen que se puede usar como evidencia en un juicio una llamada gravada ilegalmente que le hiciste a una persona y que luego el jurado te declare culpable en base a esa prueba circunstancial?¿No te resultaría más ridículo aun que la persona por la que te condenaron se refugie en un país como Cuba, Venezuela, Nicaragua, Rusia o Ecuador, donde las democracias son casi inexistentes y los derechos humanos brillan aun más por su ausencia? Bueno amig@s, en el lenguaje legal a la intercepción de llamadas de manera ilegal y no autorizada por una autoridad competente se le llama pinchazo y mundialmente se considera una violación al derecho humano de la privacidad, porque no es lo mismo decir por teléfono que vas a matar a tu suegra a que el fiscal o el detective privado consiga la prueba absoluta de que tú cometiste el crimen ¿No es lo mismo que sucedió en las elecciones de Estados Unidos y que casi ocurre en Francia? Si son defensores de la libertad ¿Por qué tampoco sacaron a la luz información comprometedora del candidato ganador? ¿Acaso sacar información privada de tu computadora no es el equivalente a un pinchazo telefónico? Tal parece que la evidencia circunstancial que un hacker saca de tu computadora, extraída sin siquiera una orden de cateo, se ha convertido en algo tan valioso como la prueba absoluta; un insulto a la investigación forense seria y a los investigadores contemporáneos de crímenes. Y una cosa más, quien piense que los piratas informáticos realizan estas actividades gratis vive en un sueño de opio, nadie se arriesgaría a extraer información de una computadora o un celular si no hubiera una recompensa de por medio ¿Quien apadrina a est@s tip@s? Cada vez que los piratas del Caribe terminaban con sus exitosas actividades de pillaje y aventura, se refugiaban en la isla Tortuga, en la parte norte de la isla La Española; esa isla era dominio de Francia, enemigo asérrimo de España, la gran potencia colonial de aquel tiempo ¿Paralelismo con los hackers políticos modernos? A mí no me cabe la menor duda.










Ahora se habla de que en el futuro habran piratas espaciales que, tras asaltar alguna nave convencional, se escaparan a velocidad de la luz; ojalá sólo quede en ciencia ficción y no me toque vivir tal atorrancia. Los piratas siempre han sido y seguirán siendo mercenarios al servicio de alguien poderoso o de ellos mismos, avariciosos, cobardes, sucios, tramposos y sin escrúpulos; nada más lejos de aquella imagen idílica que Hollywood, la literatura y el anime nos quieren imponer.





Como conclusión final llego a la siguiente espeluznante pero no tan increíble reflexión: si Jack Sparrow viviera en nuestra época, no necesitaría un cofre azteca maldito para hacerte la vida un infierno; le bastaría usar una tablet o un smartphone para enviarte "la maldición del perla negra" en forma de virus informático y luego sería hasta capaz de pedirte el alma a cambio. Nos vemos en la próxima entrada del Pregonero Silencioso.