miércoles, 4 de septiembre de 2013

Jesús y el tabernero (ríase un poco)


Luego del milagro de las bodas de Cana, un tabernero le pidio un milagro para él para pedirle un milagro

- Hijo mío, ¿en qué te puedo ayudar?

El tabernero dijo lo siguiente

- Bueno señor, lo que pasa es que los romanos desgraciados aumentaron los impuestos a los insumos y quería saber, ¿puedes convertir unas tinajas de agua en cerveza para no tener que comprarlas a los babilonios y revender al público?

El Pregonero Silencioso


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